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En esa zona tuvo origen uno de los primeros molinos
harineros del país. El industrial Don José
Fontana obtuvo el permiso para instalar uno de los
primeros molinos harineros del país. La energía
para el funcionamiento de las maquinarias era obtenida
por una turbina accionada por la corriente de agua
del río. Una compuerta, embalsaba el cause
y derivaba la corriente por un canal. Se le llamó
"El Tajamar".
El molino construido en 1863
por Don Juan Zerboni, fue creciendo como industria.
El molino funcionó cerca de 50 años,
luego fue cerrado por razones de índole comercial.
El edificio quedó abandonado hasta que se instaló
allí una empresa textil. Esta no tuvo el éxito
esperado, por lo cual la antigua construcción
de cuatro pisos nuevamente fue abandonada. No pasó
mucho tiempo para que una empresa de origen mexicano
instalase una fábrica llamada "Celulosa
Química", que se dedicaba a la fabricación
de materia prima para hacer papel. Esa fue una importante
fuente de trabajo, pero tuvo un final trágico:
un incendio acabó con gran parte de las instalaciones.
Como consecuencia, la empresa cerró.
Las instalaciones
fueron vendidas a una empresa papelera de Zárate,
la cual hizo demoler el edificio cediendo gratuitamente
el predio a la municipalidad. Solo queda, como único
recuerdo, el Palomar, que fue integrado al paisaje
del parque. En ese ámbito, en la década
del ´80 se construyó un original anfiteatro. |