| El
Cura no era inglés, sino irlandés. Claro
que era costumbre llamar ingleses a todos los que hablaban
el idioma. Demuestra su antigüedad en su azotea
enmarcada en rejas y su cuarto mirador en altos. Se
observa que la esquina no tiene ochava, demostración
de que fue levantada antes de aparecida la ley que obligaba
a esa forma de construcción. En la planta urbana
quedan unas pocas. Historias de ingleses e irlandeses
se conservan en el recuerdo de la gente, conocidas por
traslado de generación en generación y
por algunos documentos de. Una de las más antiguas
y conocidas es la de John Patrick Island Noes, que llegó
como oficial de las fuerza invasoras inglesas en 1806. |